27 abr. 2009

Protégete.




Piensa en ti. 

Artículo de: Germán Ropero Pérez 
Licenciado en psicología por la Universidad Católica de Colombia (1994) Especialista en promoción de la salud y desarrollo humano por la Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca (2002) Cursó un Master en terapia cognitivo-social en la Universidad de Barcelona.

El programa de ONUSIDA considera la prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo a las personas seropositivas como un proceso continuo y uno de los derechos humanos fundamentales. Sin embargo aun se sigue viendo y viviendo esta problemática social de forma muy diferente según la parte del mundo en la que hayas nacido. En los países del primer mundo las expectativas de vida aumentan, mientras que en los países en vías de desarrollo es un sinónimo de muerte inminente. Mucho es lo que se ha trabajado para que eso no ocurra, sin embargo la realidad no es alentadora. 

Para analizar una realidad como la que se vive en España, acudiré a una frase atribuida a Oscar Wilde “En la vida solo nos puede ocurrir una desgracia; no conocer el amor... o conocerlo”. Esta frase pesimista, plasma su situación porque la sociedad victoriana, desvirtúa su forma de amar. Parangonaré la frase, para darle una mayor actualidad: “En la vida solo nos puede ocurrir una desgracia; ser seropositivo...o no serlo”, una visión muy a lo Viktor E. Frankl, creador de la Logoterapia. La frase resultante no puedo compartirla. ¿Porqué no creo que se trate de una desgracia?, ¡atentos a la interpretación!, la abordo desde el punto de vista del psicoterapeuta, que está frente a un cliente y oye el discurso de una persona afectada y con muchas supuestas razones para ver la vida de forma negativa, ¿pero porqué ha de ser necesariamente una desgracia ser seropositivo? Si te enteras de que eres seropositivo al menos sabes lo que te esta pasando, y lo que es más importante, sabes que es lo que tienes que hacer. 

Puedes ver la vida como si empezara de nuevo por lo que si te cuidas y tomas las debidas precauciones, tendrás una vida tan tranquila y tan natural como la de cualquier otro habitante de este loco planeta. Aquí entra en juego gran parte de la actitud con que se asume la situación, y la actitud sicológica de cada cliente, ser seropositivo es vivir una situación límite, de eso no se puede dudar, pero es también vivir sabiendo que estás obligado a cuidarte, a pensar más en ti mismo a protegerte realmente ahora, vaya ironía no? Ahora, a protegerte realmente digo, porque debes proporcionarte una mejor y mayor expectativa de vida; evitar las conductas que puedan multiplicar el riesgo de transmisión del vih o posibles reinfecciones, que no harían sino empeorar tu situación. Protegerte de otros gérmenes oportunistas que pueden minar tu salud. 

Visto desde este ángulo, creo que ser seropositivo debe ser cambiado por  ser+positivo. Queda en tus manos la decisión de si quieres saber que eres seropositivo y aprender a convivir con el VIH; o de pagar, para ignorarlo, el alto precio de vivir con la continua zozobra y la angustia de que quizás estés durmiendo con tu enemigo y cuándo lo sepas, pueda ser demasiado tarde. Cuídate, piensa en ti, piensa en positivo.

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