7 de may. de 2009

Enfermedad oportunista. Toxoplasmosis.



Toxoplasmosis.

Esta enfermedad afecta en una proporción significativa a pacientes en fase de Sida. El nivel de recuento de las células T debe situarse por debajo de 100. En estas personas, inmuno deprimidas, la toxoplasmosis suele manifestarse principalmente como encefalitis o enfermedad diseminada por citomegalovirus. 

El diagnóstico se establece mediante tomografía computadorizada (TC) o técnicas de resonancia magnética (RM). No suele practicarse biopsia cerebral. Si existe una sospecha fundada de toxoplasmosis, los pacientes suelen someterse a un tratamiento de prueba. 

Se trata de una infección en el cerebro producida por un protozoario (organismo unicelular). Son muchas las personas que han sido y son afectadas por este parásito debido a que ignoraban la circunstacia de que eran portadores de VIH.  El parásito permanece en quienes no son seropositivos en su forma inactiva, o sea sin generar enfermedad alguna y por tanto sin mostrar síntomas. Pero cuando una persona avanza hacia una etapa de inmunología deprimida (Sida) el sistema de defensa ya no controla la enfermedad y se manifiesta a través de síntomas tales como fiebre, importantes dolores de cabeza, confusión, somnolencia, debilidad ó entumecimiento de partes del cuerpo, ataques y cambios en la visión que pueden dejar secuelas que impliquen ceguera total o parcial . 

La toxoplasmosis es una zoonosis (es una enfermedad que puede transmitirse de animales vertebrados a personas) por lo que se suele tender a considerar a los gatos como animales peligrosos para su contagio, dado que en sus excrementos hay elementos que son transmisores. Algunos veterinarios aseguran que la tenencia de animales mascota, incluidos los gatos, por parte de las personas con Sida, no supone un mayor riesgo para sus dueños. Conviene no obstante,  extremar las precauciones, tales como usar guantes para limpiar los excrementos y evitar ser rasguñados.