8/6/2009

Enfermedades Oportunistas - Boca y Garganta.




Si estamos ante un seropositivo al VIH que desarrolla enfermedades oportunistas, es posible que haya desenvuelto el SIDA. Muchas de estas enfermedades oportunistas solo se manifiestan y desarrollan cuando se deteriora de forma severa el Sistema Inmunológico de una persona. EL CDC de United Status of América (Center for Disease Control and Prevention) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) facilitan una lista de las Infecciones Oportunistas más comunes, las enfermedades que causan y la relación que puede establecerse con el nivel de células T (defensivas) presentes en el organismo. Este es el caso de la Candidiasis, el Citomegalovirus, los Herpes, el Sarcoma de Kaposi, la Leucoplasia Peluda y otras.

Problemas en la Boca y la Garganta.
La presencia de problemas en esta área conducen a la disminución de la ingestión oral de alimentos, y cuando son persistentes y graves, pueden causar deshidratación y desnutrición. Los problemas más comunes que se suelen presentar en boca y garganta son la candidiasis oral , infección por Virus del Herpes Simples, Leucoplasia Peluda, Gingivitis, Enfermedad Periodontal, Sarcoma de Kaposi y ulceras aftosas. Los síntomas presentes están asociados a dolor y sabor inusual, sangrado de las encías o pueden no presentar síntomas.

La Candidiasis.
Se trata de una infección por hongos de aspecto blanquinoso (Candida). Suele manifestarse en la boca, garganta, prepucio del pene, vagina y en los pliegues húmedos originados en los dobleces de la piel. Es una señal temprana del debilitamiento del Sistema Inmune y se ve primero cuando el Nivel de células T oscila entre 200 y 500 y puede ocurrir incluso en casos de niveles altos de células T. La infección de Cándida del esófago ocurre cuando el VIH se encuentra en un estadio más avanzado.
El diagnóstico se suele hacer a través del examen físico y la realización de cultivos con resultados positivos puede orientar sí el tratamiento no está siendo efectivo. Existe una gama de tratamientos en función al nivel de invasión de la infección (tópicos ó sistémicos). Si notas algún síntoma o tienes dudas, te recomendamos que acudas a tu médico, el te dará la mejor orientación al respecto.

Citomegalovirus (CMV).
Es un virus que suele infectar a los ojos causando una enfermedad que puede conducir a la ceguera. Esta circunstancia se da por lo general si el nivel de células T se sitúa por debajo de 50. El citomegalovirus (CMV) es un virus que se encuentra en todo el mundo. Se relaciona con los virus que causan la varicela y la mononucleosis infecciosa. Entre el 50 y 80 por ciento de los adultos puede haber tenido una infección por CMV antes de los 40 años de edad. Una vez que el CMV penetra en el cuerpo de la persona, permanece ahí para siempre.
La mayoría de las personas con CMV no se enferma. Pero la infección con el virus puede ser seria en los bebés y las personas con el sistema inmunológico debilitado. Si una mujer adquiere el CMV en el embarazo, puede transmitírselo al bebé. Por lo general, el CMV no perjudica a los bebés. Pero con ellos, se han de extremar las precauciones dado que algunos pueden llegar a desarrollar discapacidades para toda la vida. El CMV se disemina a través del contacto cercano con los líquidos corporales. Es necesario mantener buenas prácticas de higiene, incluyendo lavarse las manos correctamente, para evitar adquirir o contagiar el virus. La mayoría de las personas con CMV no requieren ningún tratamiento. Solo afecta a quienes tienen su sistema inmunológico debilitado. Si se produjese alguna enfermedad el médico puede recetar una medicina antiviral.
Estos datos son orientativos, si crees notar algún síntoma o tienes dudas, te recomendamos que acudas a tu médico, el te dará la mejor orientación al respecto.